En 1997, una nueva iglesia comenzó a reunirse en la escuela secundaria Faubian en el lado este de McKinney. La Iglesia McKinney Bible Fellowship fue un esfuerzo lleno de fe, encabezado por un grupo de familias fieles decididas a ver a los no creyentes en la comunidad, experimentar el amor de Cristo a través de su pueblo.

Durante más de 20 años, Christ Fellowship ha sido conocida por sus relaciones auténticas, la enseñanza de la Biblia, la adoración sincera y su creciente diversidad. Lo que comenzó como un pequeño manojo de familias explotó en una congregación de rápido crecimiento. Dios nos condujo a nuestro nuevo hogar en 2801 Orchid Drive, nos dio un nuevo nombre, proporcionó un edificio donde podríamos reunirnos regularmente y usó la iglesia para tener un impacto tangible durante algunos de los momentos más cruciales de nuestra comunidad. En el 2018, agregamos un nuevo campus en Anna. Mientras tanto, la iglesia continúa marcando la diferencia en países alrededor de todo el mundo.

Hoy, el mundo está cambiando rápidamente. Los cambios tectónicos en la cultura que nos rodea requieren un enfoque audaz y nuevo para el ministerio. No podemos seguir haciendo ministerio como siempre lo hemos hecho

El próximo capítulo de impacto está por comenzar – y está sucediendo alrededor de la mesa.

En el 2016, a través del Condado de Collin:

Visitas a un hospital local por salud mental en el 2016.

Visitas por salud mental por día en el 2016.

En el Distrito Escolar Independiente de McKinney:

Reportes de crisis de salud mental en el año escolar 2016-2017.

Reportes por día.

Reportes de crisis de salud mental en el año escolar 2018-2019.

Reportes por día.

Una epidemia creciente

El condado de Collin hoy casi no se parece a la comunidad que era a fines de los 90s. McKinney ha pasado de ser un pueblo pequeño a una ciudad en rápida expansión. La expansión demográfica de Dallas continúa empujando hacia el norte hacia comunidades como Anna, Melissa y Prosper. En los últimos diez años, el condado de Collin se ha convertido en el epicentro del crecimiento explosivo de la población de Dallas-Fort Worth. Cada año, más de 180,000 personas se mudan a DFW.

Mientras tanto, la población del condado acaba de superar el millón. El crecimiento se ve impulsado por la rápida reubicación de grandes corporaciones, nuevas empresas innovadoras y un continuo flujo de inmigrantes. Todo esto ha resultado en una burbuja socioeconómica de clase media alta e hispanos tratando de alcanzar el sueño americano. Por encima, todo parece ser una comunidad ideal. Pero una mirada más cercana revela una comunidad con familias aisladas que están secretamente abrumadas por trabajos exigentes, clubes deportivos para los hijos, horarios poco realistas y una presión implacable para tener éxito. 

También está impactando a nuestros hijos. El Distrito Escolar Independiente de McKinney informó un aumento del 38% en los casos de salud mental entre el 2018 y 2019, y la ansiedad es la principal preocupación. A medida que las tasas de depresión y ansiedad continúan aumentando, las personas se automedican con el uso excesivo de pantallas, alcohol, pornografía y uso de drogas recreativas.

Si no se controlan, estas tendencias impulsarán rápidamente el aumento de las tasas de suicidio, los divorcios y la ruptura de las relaciones familiares básicas. Tanto física como espiritualmente, es una situación de vida o muerte. Numerosos estudios muestran que el mejor remedio para estos problemas es la comunidad auténtica. Sin embargo, a medida que nuestra región se vuelve cada vez más aislada, las conversaciones transparentes que alimentan las relaciones se han convertido en un arte perdido. Incluso hemos perdido la capacidad de desarrollar amistades.

Para que el evangelio penetre en nuestra comunidad, esto debe cambiar.

Nuestra visión es reducir la soledad, la ansiedad y la adicción al tener conversaciones significativas donde las personas experimenten a Cristo a través de nosotros.

En los próximos cinco años, Dios nos usará para transformar vidas en nuestra comunidad al romper con las cadenas de la soledad, la ansiedad y la adicción. Esto sucederá a medida que salgamos, teniendo con nuestras familias, amigos, compañeros de clase y compañeros de trabajo, miles de conversaciones significativas que invitan a personas abrumadas a experimentar la presencia de Cristo a través de nosotros. Nos uniremos para ayudar a otros, para que empaticemos con sus necesidades y los invitemos orgánicamente a experimentar a Jesús.

Los ansiosos experimentarán la paz, los abrumados encontrarán descanso y los adictos probarán la libertad cuando encuentren a Dios a través de su pueblo. Como resultado de estos esfuerzos, la gente de nuestra comunidad disfrutará de la vida que su Creador diseñó para ellos, caracterizada por el amor, el descanso, el propósito y comunidad.

Unete al Movimiento

Como iglesia, estamos saliendo de nuestras burbujas, nuestras zonas de confort y las cuatro paredes de nuestra iglesia. Estamos impactando a las personas que nos rodean. ¿Con quién vas a tener una serie de conversaciones significativas este año? Comprométete a dar tus primeros pasos.